Reunión de la comisión de seguimiento. En la reunión de la Comisión de seguimiento celebrada ayer, el SEP propuso ayer una vez más, que en las oposiciones que se realicen de administración especial, que constan de varias pruebas eliminatorias, se efectúen en primer lugar, las pruebas específicas y prácticas, y en último lugar las de legislación. En la actualidad, con las Bases Genéricas en vigor, como ocurre en la mayoría de las administraciones públicas, el primer examen que hacen los aspirantes, es el de legislación (Constitución, etc). Según el reglamento, aprobar ese primer examen sirve al menos para estar en la bolsa de la categoría convocada, que puede ser de limpiadora, jardinero, auxiliar de enfermería o electricista. Pero claro muchos de los que se presentan a esos exámenes son en realidad abogados o licenciados que dominan la parte legislativa de otras oposiciones, pero que no tienen ni idea del oficio al que se presentan. Por otro lado, algunos de los que dominan la profesión convocada, no son expertos en legislación o no les gusta y son eliminados a la primera, sin tener opción siquiera a estar en bolsa, quedando por detrás de trabajadores que son incompetentes en la profesión que ellos dominan. En principio, esta propuesta siempre había sido rechazada porque en teoría la legislación no lo permitía, sin embargo, con la Ley en la mano, y en especial la nueva ley de la Función Pública Valenciana, no está determinado en ningún sitio el orden de los exámenes, por lo que la TAG de Recursos Humanos considera factible y ajustado a Ley realizar una modificación de las Bases genéricas como propone el SEP para cambiar el orden de los exámenes. De este modo se conseguiría que muchos de los abogados que se presentan a jardineros o limpiadoras, pero que nunca han cogido un mocho o unas tijeras de podar quedarán fuera en el primer examen, mientras que los jardineros y limpiadoras de profesión tendrían más probabilidades de pasar y de llegar al final del proceso o en el peor de los casos quedar al menos en Bolsa. Los plazos, como pasa siempre en esta casa, son "indefinidos", pero no es tan complicado si hay consenso y voluntad. Un ejemplo de la celeridad con que va todo, es la nueva Jefatura de personal que nos habían asegurado primero que era para el 1 de enero, después nos dijeron que en febrero y ayer nos aseguraron que será en marzo. Pero tranquilos que empieza antes que llegué el tren casi seguro. |